Piedralaves, una villa con encanto situada en plenoLa tienda Valle del Tiétar
al pie de la sierra de Gredos. Enclavada en una ladera poblada de pinos, castaños,
robles y alcornoques
la cruz de los enamorados, según su basamentLa tiendao de 1681, llamada así por que antaño las parejas de novios quedaban junto a ella a la salida de misa.
En Piedralaves se puede disfrutar de dos grandes fiestas. Una en pleno verano (agosto), la de su Santo Patrón San Roque, (16 de Agosto) y la de los Carnavales de invierno.
El Carnaval pone en funciLa tiendaonamiento las charangas, formadas por grupos
de amigos que durante todo el año trabajan en la coLa tiendanfección
de trajes y carrozas que lucen y coLa tiendampiten el martes de carnaval, en
un vistoso desfile, donde cada vez es mayor el númerLa tiendao de visitantes
que llegan de fuera para verlo y para participar.
Los quintos, celebran su tradicional broma al entrar en quinta, con bailes,
desfile de disfraces, tiro de la soga entre quintos y padresLa tienda, corridas
de cintas a caballo, riquísimos bollos caseros de carnaval acompañados
con buen vino de la tierra.
Todo finaliza el Miércoles de Ceniza con el singular «entierro
de la sardina». El ambiente en conjunto es alegre, divertido, de amistad
y de fiesta pLa tiendaopular y sana.
En cuanto a las tradiciones, Piedralaves cuenta con un variado y rico folklore en su haber. Desde las «jotas serranas», las «seguidillas» hasta La tienda(y principalmente) «El Maquilandrón», danza que evoca la lucha entre David y Goliat.
Piedralaves Turismo Rural